
En los últimos años, el auge de los drones en España y en el mundo ha transformado por completo la forma en la que se capturan imágenes, se estudia el terreno o se vigilan las instalaciones. Sin embargo, el incremento del uso de estas aeronaves también ha obligado al Ministerio del Interior y a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) a reforzar la normativa. Ya no basta con tener un dron doméstico: es imprescindible conocer las normas y requisitos antes de volar un dron en España, incluso si se trata de un pequeño vuelo recreativo.
La reglamentación europea se aplica en España a través del Real Decreto 517/2024, que adapta las disposiciones de la EASA (European Union Aviation Safety Agency). Esta normativa regula tanto el vuelo de drones recreativo como profesional, estableciendo tres categorías de operaciones: abierta, específica y certificada. Cada categoría determina los requisitos técnicos, de licencia, formación y coordinación con el espacio aéreo.
En la categoría abierta, que abarca el uso más común para volar drones en España, los pilotos deben mantener siempre la distancia visual con la aeronave, no superar los 120 metros sobre el nivel del suelo y respetar las zonas geográficas restringidas. Para volar tu dron en esta clase, no hace falta autorización, pero sí debes cumplir una serie de requisitos básicos: disponer de una licencia mínima, un seguro de responsabilidad civil y registrar el dron en el portal de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea.
Todo piloto de drones debe obtener una licencia y superar un curso de formación teórica y práctica adecuado al tipo de operación que vaya a realizar. Si la operación se considera profesional, también será necesario un permiso especial y la inscripción como operador en el registro de AESA. El registro permite identificar a cada UAS (Unmanned Aircraft System – que se traduce como Sistema de Aeronave No Tripulada) y garantiza la trazabilidad en caso de accidente o infracción.
Además, Enaire Drones, el gestor nacional de la navegación aérea, dispone de un mapa interactivo actualizado donde los usuarios pueden comprobar las zonas restringidas, los límites de altura o la presencia de aeropuertos cercanos. Esta herramienta, disponible desde cualquier browser, resulta esencial para garantizar la seguridad y evitar sanciones.
El espacio aéreo español está dividido en áreas con diferentes niveles de restricción. Algunas zonas como parques naturales, aeropuertos o lugares con aglomeraciones de personas requieren autorización previa. Volar sobre eventos masivos o en medio de una ciudad puede implicar fuertes sanciones si no se cumplen las normas. También se deben respetar los derechos de privacidad y protección de datos, una cuestión que cobra especial relevancia al grabar video o tomar fotografías.
El respeto al medio ambiente es otro aspecto importante. La legislación prohíbe el vuelo de drones sobre determinadas zonas geográficas protegidas para evitar molestias a la fauna o riesgos de incendios. Por tanto, antes de utilizar drones, conviene consultar siempre el mapa de Enaire o el de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, donde se identifican claramente las áreas restringidas.
Tanto si el vuelo es recreativo como profesional, contar con un seguro de responsabilidad civil es obligatorio. Este seguro cubre posibles daños a personas o bienes en caso de accidente. Además, la legislación contempla sanciones económicas elevadas para quienes incumplan las normas: desde multas leves por no respetar la distancia de seguridad hasta sanciones más graves por interferir con el tráfico aéreo.